viernes, 20 de noviembre de 2009

JAIME ZUMALACARREGUI
Jaime Zumalacárregui (Madrid, 7/9/1956) es un medallista casi por casualidad y miembro de otra de las sagas tan frecuentes en el hockey español. Una saga que comenzó con Jaime y su hermano Alfonso y que llega hasta la actualidad en la figura de su sobrino Borja que ya con 17 años ha participado en la Copa del Mundo 2009 en Malasia, defendiendo como su tío la portería nacional. Jaime llego a este deporte, tan desconocido en nuestro país a pesar de los grandes triunfos que nos ha dado, de puro rebote. Cuando contaba catorce años acompaño un día a su hermano al entrenamiento en el Club de Campo. Los chavales jugaron un partidillo y les faltaba un portero para uno de los equipos y como no había nadie más a mano pusieron a Jaime. “Tuvo mucho trabajo, pero me encontré cómodo bajo los palos embutido en las protecciones del portero”. Cuando finalizo la sesión, el entrenador Carlos del Coso (olímpico en tres ediciones y medalla en Roma) le convenció para integrarse en el equipo. Mejor padrino imposible, Del Coso ha sido uno de los mejores porteros que ha dado el hockey español. De aquel entrenamiento va a comenzar una carrera deportiva que se prolongará durante quince años. Durante esos tres lustros Jaime paso por todas las categorías del Club del Campo: Infantiles, juveniles, Primera División y División de Honor donde debuta con tan solo 18 años. Un año antes ya había conocido las mieles de la internacionalidad al jugar con la selección juvenil española. En 1975 se proclama subcampeón de Europa Sub-21 en el torneo celebrado en Barcelona y un año después repite clasificación en el mismo evento, disputado esta vez en Hamburgo. En esta misma temporada se produce su primera participación con la selección absoluta Fue en septiembre en Londres, Alberto carrera y Luis Towse, los porteros habituales habían anunciado su retirada tras los Juegos de Montreal, y le llegaba al turno al joven portero de la sub-21. Con apenas 20 años Jaime pasa a defender la portería española y permanecerá en la selección hasta 1984, aunque tuvo una fuerte competencia. En 1977 es seleccionado, junto a un grupo de jóvenes promesas para participar en el prestigioso torneo Pandit Nehru, en la India. Allí los españoles jugaran ocho partidos, con distinta suerte, frente a los mejores conjuntos locales- que han llegado a la fase final tras una dura competición en al que intervienen 60 clubes- y algunas selecciones mundiales. Al término de la competición Jaime, que se ha significado en la portería española, es elegido para disputar el partido entre la India y el Resto del Mundo. Poco después disputa la Copa de Campeones en Lahore donde España concluye sexta. Jaime está cursando Derecho y en la Universidad también encuentra tiempo para jugar. El hockey es un deporte eminentemente universitario y Zumalacárregui lo aprovecha para ganar la fase final del torneo nacional de 1979, donde además es elegido mejor jugador de la competición. Interviene, ese mismo año, en los Juegos del Mediterráneo, donde a pesar de ganar la medalla de plata, tras Yugoslavia, la selección española no ha dejado buenas impresiones con una derrota ante Egipto y un empate ante Italia, equipos sensiblemente inferiores al español. En 1980, Ernest Wein lo selecciona como uno de los dos porteros que asistirán a los Juegos de Moscú. Unas semanas antes de acudir a la capital soviética disputa el Torneo de Campeones de Karachi donde España vuelve a ser sexta. La experiencia olímpica la define el propio Jaime como fenomenal : “ conviví con los grandes deportistas (Sebastián Coe, Ovett, Mennea, Merlene Otey o Vladimir Tkachenko) y los famosos españoles (Jordi Llopart, Antonio Corgos, Javier Moracho, Herminio Menéndez, López Zubero, los gigantes del baloncesto , o los “cachondos” del balonmano…)” A Jaime , como a todos los españoles que fueron a Moscú, le llamo la atención la tremenda seguridad que se respiraba en la Villa Olímpica , lo que no impedía que los más osados, entre los que no se encontraban los nuestros, montaran en la zona Internacional de la Villa un “chiringuito “ de compraventa de rublos-dólares. Los españoles lo llamaron Wall Street. Pero si personalmente los Juegos le dejaron una gran huella a Jaime, deportivamente no tuvo tanta suerte, acudía como reserva de García Messeguer y no tuvo muchas ocasiones de demostrar su gran clase. Tan solo juego el partido ante Tanzania, que España gano por 12-0 y en el que los africanos apenas si le inquietaron en los 70 minutos de juego, pero recuerda perfectamente las instalaciones. “Jugamos en el Dynamo Arena, campo de hierba artificial, de Poligras con 7 milímetros de altura. Era como una alfombra, la bola era rapidísima y en esas condiciones la preparación física adquiere una importancia superior a la técnica. Era el comienzo de la hierba artificial y los rusos eran más fuertes físicamente”. Por eso la victoria en el primer partido ante la URSS tuvo un efecto balsámico en la selección española, que pudo afrontar los siguientes encuentros con mayor tranquilidad. Jaime Zumalacárregui no jugó ya en ninguno de los otros cinco partidos que disputo el conjunto español, pero se desgañito animando desde la grada, y es que la selección era una piña. Después de la derrota en la final ante la India, a Jaime como al resto de sus compañeros se les quedo un sabor agridulce, habían realizado una gran fase de clasificación para llegar a Moscú y un excelente torneo olímpico, al que solo le sobraron los 20 minutos iníciales de al final en al que la India logro una ventaja que ya no se pudo remontar. Pero en el momento que colgaron las medallas de plata de sus cuellos la tristeza dejo paso a la lógica alegría por la recompensa obtenida.
Jaime siguió jugando al hockey hasta 1984, aunque las actividades profesionales también requerían su atención. El hockey era un deporte amateur al 1oo% en aquellos tiempos –incluso en la actualidad muy pocos jugadores pueden dedicarse en exclusiva- y tampoco había planes ADO para nuestros olímpicos. Jugo la Copa de Europa de Ámsterdam en 1983, donde España concluyo cuarta, y el Mundial de ese mismo año en Bombay (11º clasificado). Al año siguiente es preseleccionado para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, pero el trabajo ya le impedía seguir compitiendo a alto nivel y renuncia. El hockey español perdía un excelente portero, pero la sociedad ganaba un profesional en el mundo del consumo, financiero y servicios en el que sigue aportando su saber.

Extracto del libro de Chema Anes " Madrileños olímpicos" . Con mi agradecimiento a Jaime Zumalacarregui, que practicamente ha redactado su capitulo. CHEMA ANES

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